El luchador de la esperanza
Hijo de inmigrantes eslovenos refugiados en Argentina a finales de la Segunda Guerra Mundial, la infancia del padre Pedro Opeka está marcada por una certeza: estar llamado a algo más que a fundar una
El luchador de la esperanza - Padre Pedro
Hijo de inmigrantes eslovenos refugiados en Argentina a finales de la Segunda Guerra Mundial, la infancia del padre Pedro Opeka está marcada por una certeza: estar llamado a algo más que a fundar una familia, pero también por dos pasiones: Cristo y el fútbol. El 20 de agosto de 1968, convertido en lazarista, abandona Argentina rumbo a Madagascar. Treinta y siete años después, sigue viviendo allí. Después de compartir la miseria absoluta con «los pueblos del vertedero» condenados a vivir entre los desechos de la ciudad, funda la asociación Akamasoa. Hoy en día, más de 20 000 personas (de las cuales el 60% son niños) viven en pueblos construidos por sus propias manos; han recuperado allí el sentido de la dignidad y la responsabilidad, han salido de la miseria para convertirse en actores de su propio desarrollo. Estos pueblos, por supuesto, respetan los principios cristianos pero también integran las reglas fundamentales de toda vida en sociedad: del trabajo al deporte, de la educación al placer.
Continuamente, el padre Pedro se alza, lejos de cualquier hipocresía, contra la corrupción de las élites, la ceguera de las instituciones financieras, la locura de los hombres por amor a aquellos a los que se deja vivir sin futuro. Una autobiografía de una energía excepcional.

