La vainilla de Madagascar: un bien precioso, pero en peligro
La vainilla es una especia muy apreciada y muy utilizada en la industria agroalimentaria (para aromatizar productos alimentarios) y la industria cosmética (para la elaboración de fragancias)
La vainilla es una especia muy apreciada y muy utilizada en la industria agroalimentaria (para aromatizar productos alimentarios) y la industria cosmética (para la elaboración de fragancias), también conocida como el oro negro.
La vainilla es muy apreciada por los pasteleros y chefs de cocina de todo el mundo por su sabor y aroma, especialmente la que proviene de Madagascar. De hecho, es posible descubrir esta especia durante su viaje a Madagascar: visitando las plantaciones de SAVA o Nosy-Be, degustando platos aromatizados con vainilla…
Es uno de los símbolos de la Gran Isla, introducido en 1871 por plantadores reunioneses. ¡La región SAVA por sí sola asegura cerca del 80% de la producción mundial! Sin embargo, los expertos y observadores coinciden en que la vainilla malgache ¡está en peligro!
El producto de exportación estrella de la Gran Isla
La vainilla es muy importante para Madagascar, ya que sustenta a más de 80 000 productores, produciendo más del 80% de la vainilla mundial, representando el 5% del PIB malgache. Una caída en la exportación y el precio de la vainilla devalúa la moneda local, el Ariary. La región SAVA (que incluye 4 localidades: Sambava, Antalaha, Vohémar y Andapa) cuenta por sí sola con aproximadamente 65 000 hectáreas de plantaciones. Es en esta parte del noreste del país donde se produce la mayoría de la vainilla malgache: ¡alrededor de 1 500 toneladas anuales!

Una producción larga, compleja y en dificultades
La producción de vainilla es larga y difícil, ya que la fecundación requiere intervención humana y la transformación de los frutos en especia es prolongada. Para tener una idea de las etapas de producción de vainilla, aquí hay un resumen:
- La vainilla es una orquídea trepadora tropical que se cultiva a lo largo de los troncos de los árboles (cultivo bajo dosel)
- La flor se fecunda manualmente
- Los frutos maduros inodoros se cosechan y se sumergen en agua a 65 °C (escalding)
- Las vainas se colocan inmediatamente entre mantas de lana en grandes cajas (sudoración)
- La vainilla se seca en un horno a 65% luego al sol y finalmente a la sombra (secado durante dos a seis semanas)
- La vainilla se afina durante 8 meses en baúles de madera para desarrollar el aroma (almacenamiento en baúles)
- Las especias se calibran y se empaquetan finalmente
Un precio y una calidad inestables
El precio del kilo ha experimentado fuertes fluctuaciones, pasando de cerca de 500 dólares en 2004, a 50 dólares en 2012-2013, para rebotar a 600 dólares (485 euros) en 2017. Sin embargo, el precio no debería exceder 200 dólares para que la cadena persista según los exportadores. La razón principal de estos aumentos es el paso de poderosos ciclones tropicales: Gafilo en marzo de 2004 y Enawo en marzo de 2017. Sin mencionar los robos y el blanqueo de dinero que vienen a dificultar aún más la cadena. Como los productores quieren recuperarse de su atraso en producción, cosechan frutos inmaduros y acortan la afinación, degradando la calidad de la vainilla así producida.
Una competencia feroz
Para empeorar las cosas, esta caída de calidad abre paso a la competencia. Otros países se aprovechan del entusiasmo de la Unión Europea por productos ecológicos y productos premium. Indonesia ha logrado arrebatar el 5% de la producción mundial, Uganda el 4%, Papúa Nueva Guinea el 3% e India el 2%. La mayor amenaza sigue siendo la vainillina sintética, la molécula aromática de la vainilla sintetizada industrialmente, propuesta a 12 dólares el kilo. Por parte de los chinos: vainillina producida mediante un proceso de biofermention, utilizando materias primas naturales (papa, remolacha, etc.). Se comercializa a 50 dólares el kilo.
Un futuro incierto
La vainilla llamada "Bourbon" sigue siendo muy apreciada por los grandes chefs de todo el mundo, particularmente en Francia. Este sello acompaña a las vainillas provenientes deMadagascar, de las islas de La Reunión, Mauricio y Comoras. Es perfectamente ecológica y se adapta al mercado europeo siempre que se mantenga la calidad. Será necesario que las autoridades malgaches y los operadores de la cadena se unan para encontrar una forma sostenible de proteger las plantaciones y cultivos durante la temporada de ciclones. ¡Los robos y el blanqueo de dinero también deben ser combatidos! ¡Harían falta acciones concretas, cambios drásticos y mucho esfuerzo para salvaguardar esta cadena!


